Emitido el 5 de julio de 2017
El Gobierno de Macri se pasó un año desmintiendo que Cablevisión y Telecom se fusionarían y por lo tanto pasó lo que pasa cada vez que el gobierno desmiente algo: Magnetto hizo un negocio oscuro. Además, pasó exactamente lo que el Gobierno dijo que no iba a pasar. Como cuando dijeron que los precios no iban a subir. O que macri no tenía cuentas off shore. O que el dólar no iba a subir. O que el desempleo no iba a subir. O que Bullrich no iba a ser candidato. La derecha tiene tanta vocación de oposición que cuando gobierna hace lo opuesto de lo que dice.
Cablevisión Holdings y Telecom se fusionaron y ahora el grupo Clarín es el principal accionista de más de 300 canales de televisión, una empresa de cable monopólica, dos empresas de internet monopólicas, un presidente de los argentinos y una empresa de telefonía.
Aún falta que la fusión cuente con el visto bueno del ENaCom que dirige Oscar Aguad: la parte buena es que Corrientes puede descansar porque con la que se lleva Aguad en ésta, será muy difícil que tenga que volver a intervenir Corrientes en busca de dólares fáciles.
La fusión se da gracias a la modificación de la Ley de Medios en el inicio de la gestión Macri, cuando Oscar Aguad dijo que ninguna ley podía estar por encima de la voluntad del presidente, y quedó clarísimo que la Revolución Francesa, la Constitución Argentina y el Sistema Democrático no son nadie para andar oponiéndose a eso.
Una ley construida durante más de 30 años, debatida durante dos años en el Congreso, aprobada por mayoría, ratificada por la Corte Suprema, fue modificada por un Decreto de Necesidad y Urgencia: se sabía de plumas más poderosas que las armas, pero aquella fue la primera vez en que la pluma fue más poderosa que las asambleas, el Congreso y la Corte Suprema.