La obra ofrece un análisis comparativo de diversas formas de gobierno y sus leyes correspondientes. Montesquieu examina las monarquías, repúblicas (democracias y aristocracias), y gobiernos despóticos, estableciendo que la naturaleza del gobierno, el clima, las costumbres y la geografía son cruciales para determinar la legislación adecuada. Los temas centrales incluyen la libertad política y civil, la distribución de poderes, la simplicidad de las leyes, la severidad de las penas, el comercio y la esclavitud, contrastando ejemplos históricos de Roma, Inglaterra, Francia, y naciones bárbaras y asiáticas para fundamentar sus teorías sobre cómo las leyes deben ajustarse al espíritu de cada pueblo. Finalmente, el texto contiene una profunda investigación sobre el derecho histórico, particularmente el origen de las leyes y costumbres en Francia.