Relatia Podcast

Código Esmeralda


Listen Later

Nico Guerrero tenía quince años, un portátil desvencijado y una habilidad que ningún profesor del instituto habría sospechado: era uno de los mejores hackers de España. No lo hacía por dinero ni por fama. Lo hacía porque los sistemas informáticos eran como rompecabezas, y a Nico le resultaba físicamente imposible dejar un rompecabezas sin resolver. Su alias en la red era «Sombra». Nadie conocía su identidad real, ni siquiera los otros miembros de NullSec, el foro underground donde los hackers más hábiles del país compartían hallazgos y se retaban mutuamente. Para ellos, Sombra era una leyenda: el que había encontrado una vulnerabilidad en el sistema de transporte público de Madrid solo para avisarles y que la parchearan. El que había demostrado que los cajeros automáticos de tres bancos tenían un fallo de seguridad que permitía sacar dinero sin tarjeta. Siempre informaba a las empresas. Era un hacker ético, o al menos eso se repetía a sí mismo. Todo cambió un jueves por la noche. Nico estaba auditando la seguridad de una pequeña empresa de software cuando encontró algo que no debería existir: una puerta trasera. Un acceso oculto que no formaba parte del código original del programa. Alguien lo había colocado ahí deliberadamente. Curioso, siguió el rastro de la puerta trasera. Lo llevó a un servidor anónimo alojado en Islandia. Y dentro de ese servidor encontró un archivo cifrado de 847 gigabytes etiquetado con un nombre en clave: ESMERALDA. Nico intentó descifrar el archivo. Le llevó tres noches de trabajo continuo, durmiendo solo a ratos en el sofá mientras su madre creía que estaba enfermo. Al cuarto día, rompió el cifrado. Lo que encontró dentro le heló la sangre. Eran documentos internos de Helios Corp, una de las mayores empresas tecnológicas de Europa. Fabricaban teléfonos móviles, tablets y dispositivos inteligentes que utilizaban cientos de millones de personas. Los documentos revelaban que todos los dispositivos Helios contenían un software espía oculto que grababa conversaciones, rastreaba ubicaciones y recopilaba datos personales de sus usuarios sin su conocimiento. Pero eso no era lo peor. Los datos recopilados no se quedaban en Helios. Se vendían a gobiernos, a otras corporaciones, a agencias de inteligencia. Había contratos con nombres, cifras y firmas. Estaban espiando a millones de personas y ganando miles de millones con ello. Nico cerró el portátil con las manos temblando. Acababa de descubrir el mayor escándalo de privacidad de la década. Y ahora que había descifrado esos archivos, Helios Corp lo sabría.

...more
View all episodesView all episodes
Download on the App Store

Relatia PodcastBy Relatia.es