La voluntad política del estado cubano por desterrar de la sociedad los vestigios discriminatorios por el color de la piel y origen étnico, se reafirmó con la aprobación, en 2019, del Programa Nacional contra el Racismo y la Discriminación Racial Color cubano, que marcó un cambio en la forma tradicional de abordar, desde las políticas públicas, la problemática de la equidad racial en Cuba.