Una vez mas encontramos los motivos por los que oraba el apóstol. La gracia de Dios en los corazones de los creyentes es el poder de Dios y hay gloria en este poder. El uso especial de esta fuerza era para los sufrimientos.
Una vez mas encontramos los motivos por los que oraba el apóstol. La gracia de Dios en los corazones de los creyentes es el poder de Dios y hay gloria en este poder. El uso especial de esta fuerza era para los sufrimientos.