Los factores de poder en Argentina apuestan a la desestabilización del gobierno mediante la utilización de noticias falsas y generación de un clima de malhumor en algunos sectores de la sociedad que siguen pisando el palito.
A pesar de ello, la administración de Fernández y su manejo de la crisis ante el COVID-19 con las medidas adoptadas en ese sentido, gozan de amplio respaldo popular.