Pues íbamos a hablar de los óscares pero somos bien forever alone y casi ni fuimos al cine este año. Mejor nos pusimos a recordar el auge y caída de los Simpsons, lo que desencadenó que recordaramos montones de comedias que decayeron con los años o con los minutos ayudados por las sugerencias de los que nos escucharon en vivo.