Quien considere que no tiene un lado salvaje que pegue un brinco. Salvaje como previo a la civilización y no siempre opuesto.
El rock, el cine, la novela y la filosofía quieren que nos acerquemos a esa parte de lo humano, que a veces nos pide que recordemos de donde venimos y que tal vez necesitemos el reencuentro con lo que fuimos antes de que hubiera Historia. Otro buen pretexto para conjugar la música y la palabra.