Poder escuchar la voz de Dios hace la diferencia entre una persona de éxito y una que queda rezagada en la carrera de la vida. Si verdaderamente queremos alcanzar la felicidad y tener éxito, primero tenemos que oír a Dios.
Para poder hacerlo, tenemos que conocer cuáles son los pasos que debemos seguir para identificar la voz de Dios. El Espíritu Santo es capaz de darnos el discernimiento mediante el cual podemos entender lo que oímos.
Si nos convertimos en una iglesia que sabe escuchar a su Dios, podremos lograr grandes cosas. El camino se abrirá ante nosotros y veremos la mano de Dios en cada circunstancia. Por lo tanto, preparemos la vasija de nuestra vida para recibir la bendición de escuchar a nuestro Dios.