Es curioso cómo funciona el cerebro humano. Nos gustan los retos, pero no las cosas complicadas. Preferimos la simplicidad, pero si nos pasamos, nos aburrimos y no encontramos motivación. ¿A ti también te pasa?
Este tipo de reacciones ante los problemas o tareas son conocidas por los desarrolladores. De hecho, existe un concepto muy interesante llamado «Ley de Tesler sobre la compensación de la complejidad«.