Siento decirte que si sigues anteponiendo a tus convicciones los deseos de caer bien a los demás, difícilmente llegarás a ser reconocido como un líder. El primer paso: hay que asumir los riesgos de tu posición, reconocer tu responsabilidad ante los errores y aceptar las críticas. No hay dolor, solo mucho trabajo y determinación. Deja atrás los miedos y adelante con ello!.