Cuando surgen los sufrimiento, Dios se asegura de que surjan también la solidaridad de otros que nos tiendan la mano y hacen más llevadero nuestro dolor. San Juan Pablo II.
Cuando surgen los sufrimiento, Dios se asegura de que surjan también la solidaridad de otros que nos tiendan la mano y hacen más llevadero nuestro dolor. San Juan Pablo II.