Mientras más íntima sea nuestra relación con Dios, más rápido podremos reconocer su voz. No comparemos nuestros procesos con el de las demás personas, busquemos más del Padre e instruyámonos más en su palabra.
Mientras más íntima sea nuestra relación con Dios, más rápido podremos reconocer su voz. No comparemos nuestros procesos con el de las demás personas, busquemos más del Padre e instruyámonos más en su palabra.