
Sign up to save your podcasts
Or


Send us Fan Mail
No es lo mismo tener un momento con Dios que construir una casa donde Él quiera permanecer. Arrancamos con una verdad sencilla pero confrontadora: la presencia de Dios no empieza en la iglesia, empieza en tu hogar, en lo que dejas entrar, en lo que repites cada día y en la atmósfera espiritual que estás cultivando sin darte cuenta.\n\nA partir de Ezequiel 36 hablamos de la promesa de un corazón nuevo y del Espíritu de Dios habitando dentro de nosotros, y lo llevamos a tierra: cómo se ve esa promesa en la vida diaria. Profundizamos en la diferencia entre que Dios te visite y que permanezca, y por qué muchas veces pedimos su presencia mientras mantenemos ruido constante, desorden emocional y rutinas sin propósito. También abrimos una pregunta que incomoda, pero libera: ¿qué está llenando tu casa y cómo está afectando tu sensibilidad para escuchar a Dios?\n\nEntramos en prácticas espirituales concretas para un hogar cristiano saludable: alabanza que cambia la atmósfera (Salmos 22:3), adoración que abre espacio para su gloria y la Palabra de Dios como viva y eficaz (Hebreos 4:12). Hablamos de oración sencilla, de relación real y de decisiones prácticas para cuidar lo que entra a tu hogar. Cerramos con una oración de bendición y un recordatorio del evangelio: somos salvos por gracia mediante la fe, y desde ahí comenzamos a vivir lo sobrenatural en lo cotidiano.\n\nSi este mensaje te habló, suscríbete, compártelo con alguien que lo necesite y deja una reseña. Y cuéntanos: qué cambio concreto vas a hacer hoy para que Él more en tu hogar?
Support the show
Paz...
By Dr. Carlos J. CalcadorSend us Fan Mail
No es lo mismo tener un momento con Dios que construir una casa donde Él quiera permanecer. Arrancamos con una verdad sencilla pero confrontadora: la presencia de Dios no empieza en la iglesia, empieza en tu hogar, en lo que dejas entrar, en lo que repites cada día y en la atmósfera espiritual que estás cultivando sin darte cuenta.\n\nA partir de Ezequiel 36 hablamos de la promesa de un corazón nuevo y del Espíritu de Dios habitando dentro de nosotros, y lo llevamos a tierra: cómo se ve esa promesa en la vida diaria. Profundizamos en la diferencia entre que Dios te visite y que permanezca, y por qué muchas veces pedimos su presencia mientras mantenemos ruido constante, desorden emocional y rutinas sin propósito. También abrimos una pregunta que incomoda, pero libera: ¿qué está llenando tu casa y cómo está afectando tu sensibilidad para escuchar a Dios?\n\nEntramos en prácticas espirituales concretas para un hogar cristiano saludable: alabanza que cambia la atmósfera (Salmos 22:3), adoración que abre espacio para su gloria y la Palabra de Dios como viva y eficaz (Hebreos 4:12). Hablamos de oración sencilla, de relación real y de decisiones prácticas para cuidar lo que entra a tu hogar. Cerramos con una oración de bendición y un recordatorio del evangelio: somos salvos por gracia mediante la fe, y desde ahí comenzamos a vivir lo sobrenatural en lo cotidiano.\n\nSi este mensaje te habló, suscríbete, compártelo con alguien que lo necesite y deja una reseña. Y cuéntanos: qué cambio concreto vas a hacer hoy para que Él more en tu hogar?
Support the show
Paz...