La tasa de utilización del crédito es clave para los prestamistas al evaluar la capacidad de un individuo para manejar deudas. Mantener una baja tasa de utilización, idealmente inferior al 30%, demuestra responsabilidad crediticia. Pagar saldos, mantener cuentas con saldo de $0 y saber cuándo se reporta la deuda a las agencias son formas de optimizar esta tasa. Damon DeCrescenzo ofrece consejos para manejarla incluso sin poder pagar la totalidad de la deuda.