Hoy, el Padre Julio Navarro, SDB, nos explica que hoy estamos terminando de escuchar en el Evangelio, de las misas entre semana, la última parte del discurso que narra San Mateo de Jesús, discurso en el cual critica a los fariseos. Los fariseos eran personas muy estudiadas en La Ley del Señor, en su palabra y tenían como objetivo tratar de cumplir a cabalidad dicha ley. Sin embargo, se volvieron muy escrupulosos. Se fijaron tanto en cumplir la ley, que el cumplimiento de la misma era lo único importante.
Pero este texto no es para criticar a los fariseos, sino para revisar nuestra propia vida y verificar si no hemos caido en hipocresía. Debemos preguntarnos si los mandamientos o la Palabra del Señor tiene la misma importancia todos, o elegimos sólo algunas partes que nos convienen e ignoramos aquello que nos resulte difícil.
Tengamos presente que, antes de exigir a los demás, debemos ser exigentes con nosotros mismos.
Lecturas del día.
PRIMERA LECTURA: Primera carta del apóstol san Pablo a los tesalonicenses (2, 9-13)
SALMO RESPONSORIAL: Salmo 138.
EVANGELIO: San Mateo (23, 27-32)