En Corrientes, un ex oficial de la Prefectura Naval de Corrientes tendrá que pagarle un sueldo de por vida a su expareja debido a que le impidió estudiar y trabajar.
Una jueza de Familia, Niñez y Adolescencia, dispuso que un hombre pague una compensación económica de 36 salarios mínimos a su ex pareja sobre quien ejerció constante control sobre su persona y su proyecto de vida.
El maltrato sistemático, la violencia física, psicológica, y la dependencia económica, en este caso como en muchos otros, llevó a la mujer a condiciones de extrema vulnerabilidad que la dejó a los márgenes del mercado laboral.
“La preferencia personal de la mujer es un factor clave para determinar si va a buscar o ejercer un trabajo remunerado no. Estas preferencias están influenciadas por presiones socioeconómicas a adaptarse a roles tradiciones adscriptos en función del sexo”, expresó Patricia Messio en su columna semanal.