SALUTI 24 MAYO 2018.
La competencia, como una clase de acción humana que forma parte del desarrollo de una persona, implica una cualidad que no sólo se tiene o se desarrolla, sino que se pone en evidencia a través del desempeño idóneo, que es operativa en solución a exigencias que en un determinado momento o situación se pueden hacer a quienes las han desarrollado (Gimeno Sacristán, 2009). En otros términos, integra un saber ser/saber conocer/saber hacer en condiciones contextuales. Y este podría ser el rasgo que distinguiría a las competencias como algo diferente e interesante de otras adquisiciones o aprendizajes específicos, y muchas veces aislados, en los procesos educativos. En este orden de ideas, la competencia consistiría en “un gran racimo o nudo muy grueso”, en un gran conglomerado de logros conexos de aprendizaje; la conexidad es una condición necesaria dada la naturaleza compleja del aprendizaje y del desarrollo humano.