Es bien sabido que los metales se deben forjan a altas temperaturas, que el buen vino proviene de uvas que han tenido que ser presionadas por fuertes pies, que las gemas preciosas se forjan después de mucho tiempo.
Pero para Daniela Sánchez esto no ha sido más que un proceso necesario y aceptado para florecer, pues es tanta su capacidad de dar y apoyar al prójimo que construye FAVENT desde donde alienta a empresas e instituciones para apoyar a las comunidades menos afortunadas, sin importar todo lo que ella tiene que dar de sí misma para lograrlo.