Señor salva tu pueblo y bendice a tu heredad. Con estas palabras del Salmo 28 nosotros queridos hermanos, nos vemos animados en la Diócesis de Escuintla ante la calamidad surgida por la erupción tremenda del Volcán de Fuego, que ha dejado setenta y muchas más víctimas mortales y tantísimas familias empobrecidas. Verdaderamente nosotros creemos que el Dios [&hellip