
Sign up to save your podcasts
Or


Has sido traído del reino de tinieblas al reino de luz, así que pon tus expectativas al nivel de esta nueva y gloriosa existencia, hemos sido hechos libres. El “cuerpo del pecado” y todas sus maldiciones ya no están adheridas a nosotros.
Si caminamos en religión podremos escuchar un sin fin de excusas convenientes para justificar el mal comportamiento: “Aún somos pecadores”, “nadie es perfecto”, "Tan solo somos humanos”, “todos pecamos todos los días”, etc.
Y no estamos hablando de un sistema en el que depende de nosotros el no pecar o buscar la santidad, estamos hablando del poder del evangelio, estamos hablando de la Justicia dada por Dios a nosotros a través de Jesucristo que manifiesta una vida santa y justa. No estamos diciendo que es “imposible” para un creyente pecar, sino más bien que ya no debemos pecar ni un dia mas porque somos completamente libres.
Vivir en pecado no es nuestra normalidad. Cristianismo normal es vivir una vida libre de pecado porque hemos sido hechos limpios.
By Comunidad Cristiana Internacional GuadalajaraHas sido traído del reino de tinieblas al reino de luz, así que pon tus expectativas al nivel de esta nueva y gloriosa existencia, hemos sido hechos libres. El “cuerpo del pecado” y todas sus maldiciones ya no están adheridas a nosotros.
Si caminamos en religión podremos escuchar un sin fin de excusas convenientes para justificar el mal comportamiento: “Aún somos pecadores”, “nadie es perfecto”, "Tan solo somos humanos”, “todos pecamos todos los días”, etc.
Y no estamos hablando de un sistema en el que depende de nosotros el no pecar o buscar la santidad, estamos hablando del poder del evangelio, estamos hablando de la Justicia dada por Dios a nosotros a través de Jesucristo que manifiesta una vida santa y justa. No estamos diciendo que es “imposible” para un creyente pecar, sino más bien que ya no debemos pecar ni un dia mas porque somos completamente libres.
Vivir en pecado no es nuestra normalidad. Cristianismo normal es vivir una vida libre de pecado porque hemos sido hechos limpios.