El Señor desea que desarrollemos la paciencia de Cristo, esa que es parte del fruto del Espíritu. Esa paciencia que es la que soporta sin quejarse, como lo hizo Jesús. Es la única manera para retener nuestra salvación en estos tiempos tan difíciles. Escucha el espisodio para conocer más. ¡Dios te bendiga!