Sorpresa. La anorexia no es solo una problema de conducta alimenticia, también, es una anormalidad dentro de la rutina y vida sexual de quien la padece. Una serie de trastornos psicológicos afectan a la persona que termina por rechazar el sexo hasta el punto de intentar evitarlo por todos los medios. Alguien que lleva una vida absolutamente normal, puede experimentar este recazo acérrimo a la sexualidad.