La idea de conservar las sesiones musicales fue una sugerencia de un oyente de la radio. La radio tal como se ha dicho en otras ocasiones formaba parte de un chat y sus oyentes eran conocidos por los Nick (pseudónimos) que usaban. Comunero es uno de ellos. En un principio se consideró que emitir música clásica en un ambiente como ese sería poco menos que una tarea vana, nada más lejos de la realidad. Resultó ser de un éxito arrollador y fue el principio de otras radios que surgieron a posteriori.