Una fuga en música clásica se refiere a una composición en la que tres o más voces se suceden como una especie de “persecución”.
La palabra proviene del latín fugare que significa “huir”. Una fuga en música clásica se refiere a una composición en la que tres o más voces, muy raramente dos, hacen entradas sucesivas en imitación, como una especie de “persecución” entre las voces.
Una vez presentado el tema completo, la segunda voz entra con el sujeto transpuesto a la dominante; esta entrada en la dominante se denomina “respuesta”. La tercera voz entra con el sujeto original pero en una octava distinta, y así sucesivamente. Esta sección inicial de la fuga se denomina “exposición” y concluye una vez que todas las voces han presentado el sujeto y la respuesta.