La acción reflexiva y planificada de las redes de buena voluntad está impulsando la respuesta a todos los problemas de nuestra época: desde la pobreza, las relaciones raciales destructivas y la destrucción del medio ambiente hasta la espiritualidad sentimental, los pensamientos de desesperanza sobre el futuro y las crisis del materialismo y del egoísmo. A través de sus palabras y acciones, las personas de buena voluntad de todas las culturas, credos y profesiones están creando un nuevo mundo donde se están estableciendo y difundiendo el compartir, la cooperación y las correctas relaciones. En la historia del planeta, nunca antes había estado tan activa la buena voluntad.