El postromanticismo puede asociarse a un estilo concreto, más bien engloba un muy heterogéneo grupo de estilos. Tienen más afinidades musicales y culturales los románticos de la primera generación, que estos románticos tardíos. El postromanticismo musical no es otra cosa que una deseada prolongación del romanticismo en una época cada vez más desarrollada industrialmente, más compleja desde el punto de vista social y en la que confluyen nuevos movimientos literarios y culturales.
El romanticismo se resiste a morir y se alimenta de la forma de vida que se está perdiendo. La industria abruma a los hombres con su ruido y se añora el silencio. Las comunicaciones empiezan a eliminar barreras y misterios y en el romanticismo permanece el deseo de lejanía y de emociones. La vida se vuelve gris y monótona, lo que explica los grandes coloridos musicales y orquestales postrománticos.