El otoño es una estación que se suele asociar a la melancolía, a la madurez, a la quietud y a la reflexión. Pero pese a sus connotaciones negativas o de tristeza, se trata sin duda de una estación muy querida y admirada por un sinfín de escritores y artistas.
Para los filósofos orientales, cada estación tiene su simbología, de modo que si en primavera es cuando los árboles florecen y en verano es cuando dan fruto, el otoño representa la época del cambio, cuando los árboles se despojan de lo superfluo para descansar en invierno y volver a renacer en un nuevo ciclo.