Ostara, la celebración celta de la primavera.
El mundo mágico de los Celtas se rige por la rueda del tiempo que marca ocho festividades fundamentales para el desarrollo de la vida.
Estos rituales ancestrales se relacionaban estrechamente con los cambios estacionales: los solsticios, equinoccios, las épocas de cosecha y siembra, de luz y oscuridad, de nacimiento y muerte.
Durante Ostara, una de las ocho festividades de la rueda del año celta, se celebra la llegada de la primavera, en esta oportunidad con rituales diurnas. Se festeja durante el equinoccio de primavera, en el hemisferio norte, cercano al 21 de marzo.