Tanta es la importancia que los historiadores de la música le dieron a Mozart como pianista que casi no se menciona que también fue un violinista de relevantes condiciones. Tan es así que varios de sus contemporáneos declararon categóricamente que merecía ser contado entre los mejores de su época. Su padre, Johann Georg Leopold Mozart, que era uno de los más calificados profesores de entonces, le escribió en cierta ocasión: "Si al menos fueras justo contigo mismo... tú podrías ser el primer violinista de Europa".