En la mitología griega, Sagitario es representado por El Centauro (mitad caballo, mitad hombre).
Estos eran considerados como bebedores, salvajes, adúlteros, engañosos y no dignos de confianza por parte de los hombres. Sin embargo, cuenta la leyenda que uno de ellos se diferenciaba del resto por ser dócil, sensible y de gran corazón. Su nombre era Quirón.
Quirón había sido entrenado por Apolo y su hermana Artemisa, y creció con un gran desarrollo de la diplomacia, la aventura y el coraje, además de un increíble manejo del arco.
Tanto es la estima que los dioses le tenían que le enviaron a sus hijos para ser discípulos suyos.