David Popper fue un pionero desde muchos puntos de vista. Fue el primer profesor de la Academia de Música de Budapest, y se encontró, al iniciar su carrera como docente, con una tremenda precariedad de recursos didácticos y un nivel instrumental muy bajo por parte del alumnado. Popper se puso a componer toda una serie de piezas y un amplio repertorio que contribuyeron al enriquecimiento del panorama musical de Hungría hasta convertir a los violonchelistas provenientes de esta tradición en un colectivo destacado a nivel internacional ya bien entrado el siglo XX.