A Oviedo le dicen la ciudad de las esculturas porque en sus calles hay más de un centenar de ellas, algunas de artistas de renombre universal. Empezamos nuestro recorrido junto a una de estas obras, de Mauro Álvarez, situada en la plaza de Alfonso II el Casto. Se trata de la estatua de Ana Ozores, la protagonista de La Regenta. No es ella, sin embargo, la protagonista de esta plaza, sino la imponente fachada gótica de la Catedral de San Salvador.