Siempre estamos escogiendo o debatiendo entre la mente y el corazón cuando, en realidad, lo importante no es decidir quién gobierna en cada momento y circunstancia, sino que lo verdaderamente importante es la conexión entre ambos.
Siempre estamos escogiendo o debatiendo entre la mente y el corazón cuando, en realidad, lo importante no es decidir quién gobierna en cada momento y circunstancia, sino que lo verdaderamente importante es la conexión entre ambos.