La meditación es una invitación a conectar con tu parte más pura y esencial: tu ser niño. El ser niño es el alma pura que nos habita, lo que le otorga un propósito o un sentido a nuestra existencia. Muchas veces nos desconectamos o desviamos por completo de ese propósito, por las urgencias o situaciones de la vida cotidiana. Esta meditación es una invitación a reconectar con esa información, que aguarda en tu corazón.