En alguna ocasión se ha dicho, medio en broma medio en serio, que «dirigir negocios sería muy fácil si no fuese por las personas».
Los problemas que habitualmente traen de cabeza a los emprendedores en puestos de responsabilidad son de dos tipos: de negocio (resultados) y de personas (gestion).
Respecto a la segunda cuestión, es importante empezar diciendo que la vida es un conflicto continuo, en el mundo profesional y en el personal.
El conflicto es la vida misma: conflictos con proveedores, con clientes, con las administraciones, con la pareja, con la familia o con los amigos.