En conocer y hacer lo que Dios quiere de ti está la solución del problema del mal, ya que lo que Dios demanda de ti es hacer lo bueno, porque así es el carácter de su ser, ¡Él es bueno!.
En conocer y hacer lo que Dios quiere de ti está la solución del problema del mal, ya que lo que Dios demanda de ti es hacer lo bueno, porque así es el carácter de su ser, ¡Él es bueno!.