Myriam Gómez y María González son dos trabajadoras de la Fundación Amigó y que desarrollan su labor en el Proyecto Conviviendo. Lo que se busca es ayudar a familias con problemas de convivencia, algo que suele ser habitual entres padres e hijos adolescentes. Lo más importante, que no exista el miedo al prejuicio antes de acudir a este proyecto para intentar resolver las cosas.