Salmos 46:10, Jueces 6. En los momentos que parece que no sucede nada, cuando somos obligados a detenernos es cuando podemos conocer a Dios de manera más real. En la quietud es cuando podemos ver Su poder obrar a nuestro favor. Y es allí donde el Señor nos hablará de sus planes, nos ha elegido, no por lo que podemos hacer con nuestros propios recursos sino por lo que Él puede hacer a través de nosotros.