La sabiduría de Dios fue reservada sólo para sus hijos. Ningún gobernante o autoridad que no sea hijo de Dios tendrá acceso a esa sabiduría.
En cambio los hijos engendrados tenemos acceso a ella, la podemos disfrutar y aprovechar para entender el propósito eterno, entender el diseño de Dios y entender que la iglesia es un diseño eterno, y es la única capaz de ejecutar Su voluntad en la tierra.