1. RdR en entornos festivos post restricciones
La crisis del COVID a supuesto un parón de las actividades festivas pero ahora que la situación está más o menos controlada, las restricciones se están suavizando al punto de permitirse, por primera vez desde la pandemia, la apertura de clubes y otros entornos festivos. Pero esto no está exento de riesgos en relación al consumo de drogas en estos ámbitos, ya que volver a la normalidad puede acarrear ciertos problemas que antes no existían. Aquí se mencionan algunos factores que pueden influir y medidas para contrarrestarlos:
1.1. Factores
-Ansiedad: La pandemia esta suponiendo una situación estresante por diversas razones (perder el contacto con los seres queridos, imposibilidad de trabajar o miedo a perderlo) pero sobre todo por la incertidumbre de no saber que va a pasar y cuando se va a acabar, aumentando la ansiedad y la depresión en la población. En muchos casos estos sentimientos llevan a un aumento de sustancias para poder tolerarlos.
-Ganas de fiesta: La ausencia de fiestas durante la pandemia ha hecho
que aumenten las ganas de poder disfrutarlos de nuevo, siendo habitual la idea de que hay que celebrar la vuelta a lo grande para recuperar el tiempo perdido, pero estas ansias pueden llevar a un consumo excesivo y estropear la celebración.
-Tolerancia: Otro de los efectos que ha causado esta situación es el cambio en las pautas de consumo, haciéndolo en menor cantidad (o incluso dejando de consumirlas) o cambiando a otras sustancias y/o en contextos diferentes. Sea cual sea el caso, estos cambios llevan a reducir la tolerancia hacia los modos de consumo habituales en entornos festivos prepandémicos, por lo que querer consumir en la misma cantidad puede llevar a una experiencia más intensa que la deseada.
-Desconocimiento del contenido de las sustancias: Al igual de lo que
sucedía antes de la pandemia, algunas sustancias no son lo que parecen, aumentando el riesgo de experiencias indeseadas. Una de las drogas habituales de estos casos, y que es típico de ambientes festivos, es la MDMA, en el que se han encontrado pastillas con altas concentraciones (de hasta 350mg, equivalente a 3 o 4 dosis promedio), aunque últimamente en Reino Unido están detectando una gran proporción de sustancias, del 50 % en algún festival, con contenido diferente al que se dice al venderlos, aumentando la probabilidad de experimentar efectos que no son los deseados.
Si se consideran todos los factores conjuntamente se puede ver que los efectos se potencian unos a otros. Así la ansiedad y las ganas de fiesta pueden llevar a un consumo excesivo mientras que si la tolerancia baja hace que el efecto para una misma dosis sea mayor que cuando se está habituado a ella, sumado a ese consumo excesivo puede llevar a una experiencia aún más intensa y peligrosa. Si, además, se añade el problema del desconocimiento del contenido de las sustancias, puede intensificar aún más los efectos, en caso de que la concentración sea alta, o que los efectos intensos sean distintos a los deseados y desencadenar reacciones como ansiedad y pánico.
1.2. Medidas
1. No consumir: Es la mejor manera de evitar los riesgos asociados a las drogas. Si se decide lo contrario:
2. Informarse bien antes de consumir:
-Buscar informaci´on sobre la droga, especialmente si es la primera vez, para ver si los efectos principales son los deseados y los secundarios son tolerables y no van a afectar negativamente.
-Testearlo en caso de ser posible, de esta manera se podrá saber si
la sustancia es la deseada o no y, de forma más o menos precisa
dependiendo del método usado, la cantidad de la sustancia o cortes
que tiene, para así poder decidir en condiciones si se quiere consumir o no y, en caso de hacerlo, elegir una cantidad adecuada. Recuerda
que las drogas no siempre son lo que parecen y dos sustancias con
la misma forma/textura y color no tienen por que tener la misma
composición.
3. Estado de ánimo: Antes de empezar a consumir preguntarse si es el
adecuado, ya que si se experimentan efectos psicológicos negativos, como ansiedad o miedo, hay mayor probabilidad de tener una mala experiencia con las drogas. Es recomendable no hacerlo en estos casos.
4. Consumir lentamente:
a) Empezar con una pequeña cantidad (1/4 de pastilla o una pequeña
raya), para conocer el efecto que provoca y su intensidad, ver si es lo
deseado y saber cuales son las dosis adecuadas para cada unx.
b) Dar cierto tiempo entre consumo (1h aprox.) debido a que algunas
drogas tardan en hacer efecto y puede ocurrir que si se consume
de forma repetida en un corto espacio de tiempo, creyendo que la
droga es floja, terminen acumulándose las dosis en una experiencia
más potente que la deseada, algo que se agrava si los efectos son
diferentes a lo que unx espera.
5. Estar hidratado y tomar descansos de vez en cuando.
6. Estar al tanto del cuerpo y la mente y pedir ayuda en el caso de que
se siente mal y/o se empiece a experimentar efectos no deseados: transpiración excesiva, desorientación, agitación, demasiado acalorado (golpe de calor).