La educación es una herramienta de poder que las élites utilizan para perpetuar su dominio y está en la raíz de los desequilibrios y la violencia. Propuesta de despojarla de su actual reputación como instrumento liberador al servicio del ser humano. Defender el sistema educativo público es defender el modelo educativo uniformizador que lo domina y que cumple funciones claves de sometimiento del ser humano y de mantenimiento de una sociedad injusta.
La autorregulación respeta el desarrollo vital y facilita el flujo energético y la pulsación que lleva al placer y a una coraza flexible que permite el contacto en condiciones de salud y equilibrio.
La ponencia es de Jesús García Blanca