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Qué hay de nuevo Nursitos y Nursitas!!El día de hoy tenemos un episodio muy importante y especial, crudo y poderoso en el que, Walter Herrera nos abre la puerta a una de las historias más intensas que hemos escuchado hasta ahora. Desde su niñez en Celaya, marcada por la inseguridad y la humildad, hasta su ingreso al mundo quirúrgico donde encontró su verdadera pasión: la neurocirugía.Todo parecía avanzar bien hasta que, durante su residencia, unas vacaciones lo llevaron a Puerto Vallarta… y a un diagnóstico inesperado: VIH. Con una madurez brutal, Walter relata cómo fue recibir el resultado en su propio hospital, cómo lo manejó con sus superiores y cómo continuó operando mientras empezaba su tratamiento. No es el VIH lo que más le dolió: fue el estigma, la ignorancia y el miedo de los demás.Pero esta historia no se detiene ahí. Walter también vivió de cerca el abuso de poder por parte de médicos con complejo de superioridad. “¡Tú nunca vas a ser residente!”, le gritaron una vez. Aquel médico fue despedido… pero dejó cicatrices.Además, comparte la historia más desgarradora de su internado: una niña que fue vendida por su madre. Él fue quien le dio el alta médica sabiendo que saliendo del hospital serían separadas por el DIF. “Ella no lo sabía. Pensaba que se iba a casa. Me rompió”, dice Walter, con la voz entrecortada.Entre quirófanos, prácticas, discriminación, palancas para entrar a las especialidades y una lucha constante por no rendirse, Walter demuestra que ser médico no se trata solo de saber operar, sino de resistir. De no dejarse vencer por el sistema, por la enfermedad ni por el ego de quienes creen que salvar vidas los convierte en dioses. Sin duda uno de los episodios más difíciles pero con mucha enseñanza de resiliencia. Espero que los inspire tanto como a mi. 🚨Recuerda que las historias presentadas en este podcast pueden ser imaginarias, creadas, inventadas, modificadas, e incluso exageradas con fines de entretenimiento.🚨
By IvánQué hay de nuevo Nursitos y Nursitas!!El día de hoy tenemos un episodio muy importante y especial, crudo y poderoso en el que, Walter Herrera nos abre la puerta a una de las historias más intensas que hemos escuchado hasta ahora. Desde su niñez en Celaya, marcada por la inseguridad y la humildad, hasta su ingreso al mundo quirúrgico donde encontró su verdadera pasión: la neurocirugía.Todo parecía avanzar bien hasta que, durante su residencia, unas vacaciones lo llevaron a Puerto Vallarta… y a un diagnóstico inesperado: VIH. Con una madurez brutal, Walter relata cómo fue recibir el resultado en su propio hospital, cómo lo manejó con sus superiores y cómo continuó operando mientras empezaba su tratamiento. No es el VIH lo que más le dolió: fue el estigma, la ignorancia y el miedo de los demás.Pero esta historia no se detiene ahí. Walter también vivió de cerca el abuso de poder por parte de médicos con complejo de superioridad. “¡Tú nunca vas a ser residente!”, le gritaron una vez. Aquel médico fue despedido… pero dejó cicatrices.Además, comparte la historia más desgarradora de su internado: una niña que fue vendida por su madre. Él fue quien le dio el alta médica sabiendo que saliendo del hospital serían separadas por el DIF. “Ella no lo sabía. Pensaba que se iba a casa. Me rompió”, dice Walter, con la voz entrecortada.Entre quirófanos, prácticas, discriminación, palancas para entrar a las especialidades y una lucha constante por no rendirse, Walter demuestra que ser médico no se trata solo de saber operar, sino de resistir. De no dejarse vencer por el sistema, por la enfermedad ni por el ego de quienes creen que salvar vidas los convierte en dioses. Sin duda uno de los episodios más difíciles pero con mucha enseñanza de resiliencia. Espero que los inspire tanto como a mi. 🚨Recuerda que las historias presentadas en este podcast pueden ser imaginarias, creadas, inventadas, modificadas, e incluso exageradas con fines de entretenimiento.🚨