Esta semana afrontaremos una dulce comedia de Billy Wilder, de esas que el maestro austriaco bordaba como nadie, y que recuerda en muchos aspectos al cine de su mentor Lubitsch. Una película rodada en los maravillosos paisajes de Ischia, con un buen guión y con un Jack Lemmon y una Juliet Mills maduritos que hacen una excelente pareja de reparto.