Los mayores dicen que los jóvenes no los respetan, pero también los jóvenes señalan que los adultos violan sus espacios. Una simple mirada a escala nacional nos muestra a diario situaciones violentas en muchos de nuestros espacios comunitarios. De ahí que la convivencia social constituye un problema en nuestro país, que impone a todos desterrar conductas y actitudes contrarias a los valores y normas establecidos por la sociedad cubana en su conjunto. Comentario de Raúl Francisco Cotalero.