En este episodio, nos adentramos en las ruinas de un antiguo cortijo marcado por la tragedia de la Guerra Civil. Se dice que en este lugar nadie aguanta más de dos horas debido a la intensa actividad paranormal. Acompañamos a Agustín y su equipo mientras exploran habitaciones donde los juguetes de un niño parecen cobrar vida y detectores de movimiento se activan sin explicación alguna. ¿Es solo sugestión o realmente hay presencias atrapadas en estos muros? Prepárate para una experiencia de "agro-paranormal" que te pondrá los pelos de punta.