La idea de que Tuluá, la ciudad “Corazón” del Valle del Cauca, tuviera un equipo profesional surgió en la segunda mitad de los 60, más precisamente en 1967, misma década en las que el equipo empezó a participar en torneos aficionados y departamentales, sin tener posibilidad alguna de participar en el profesionalismo ante la inexistencia de la segunda división colombiana.