Vivimos en la era de la rapidez, del “ya” y cuando hacemos pequeños cambios los resultados no se dan de manera inmediata, y eso descorazona y hace que volvamos a nuestros antiguos hábitos.
Vivimos en la era de la rapidez, del “ya” y cuando hacemos pequeños cambios los resultados no se dan de manera inmediata, y eso descorazona y hace que volvamos a nuestros antiguos hábitos.