No creas en lo que pienses o te digan las circunstancias, créele a Dios. Creerle a Dios es confiar en El, en su palabra, en sus promesas. Algo difícil para el ser humano es creer en lo que no se puede ver, en lo que no se puede tocar, en lo que no tenemos enfrente de nosotros. Job nos lo explica perfectamente de la siguiente forma.