Texto bíblico: Marcos 9:17-27. Esta esta la historia de un hombre que se acercó a los discípulos en busca de sanidad para su hijo (oprimido por un espíritu impuro ). El padre, aunque creía que Jesús podía ayudarle, reconocía cierta incredulidad en su corazón. Finalmente, Jesús liberó a su hijo. Muchas veces nuestra fe es insuficiente (según nosotros) para alcanzar lo que anhelamos. Pero si no subestimamos esa débil fe, y somos honestos delante de Dios, entonces Dios puede obrar. Él no rechaza los corazones quebrantados y humillados, como el de este padre e apuros, o nuestro corazones atribulados. Por eso una mala decisión desconectarse de Dios, dejar de frecuentar su casa; pues mientras ese está cerca de Jesús tenemos la oportunidad de experimentar el cambio que necesitamos. *Grabado el 28 de febrero de 2021 para Cielos Abiertos (Curacao)